Los recursos de la Mesa de Ocaña forman el patrimonio cultural de toda la comarca. Los paisajes culturales —por su singularidad— refuerzan nuestra identidad y cuentan, con paciencia, la historia de las relaciones entre las personas y la naturaleza.
Ese patrimonio tiene un valor incalculable para el turismo local; y es que, si conectamos estos recursos con la red viaria comarcal, la calidad de la visita se multiplica. Acercarse a un paraje natural y, al mismo tiempo, entender su historia no es solo una experiencia: es una oportunidad educativa y emotiva que cada vez resulta más difícil de encontrar en otros lugares.