Su historia
La población se inició junto al río Tajo, probablemente en el Castillo de Tormón. Posteriormente, en época cristiana, surgió el enclave de El Castellar. Restos romanos y musulmanes confirman su larga ocupación. La existencia de Villarrubia se data en 1204, con un fuero reafirmado en 1207 por el maestre Pedro Arias. Según las crónicas de 1576, fue repoblada por Fernando González de Marañón, maestre de Santiago. El término se describía como llano, templado y sano, aunque con escasez de leña.
Arquitectura
Destaca la enigmática Cueva de la Yedra, de origen incierto, con arcos de corte neoclásico y columnas decorativas cuya datación es desconocida. Otros edificios singulares son la Casa de Lara (plaza de la Constitución), la Ermita del Castellar (s. XIX, estilo popular, construida en el lugar del Castillo de Tormón), y las fuentes Vieja y Nueva. Entre los templos principales están la Iglesia parroquial de San Bartolomé (s. XIV-XV, estilo herreriano, con retablo barroco) y la Iglesia de San Pedro. También se conservan casas señoriales que recuerdan su pasado noble.
Arqueología
Se han realizado prospecciones arqueológicas que confirman la ocupación histórica del municipio desde la antigüedad, aunque no se han desarrollado excavaciones sistemáticas de gran envergadura.
Entorno natural
Su término incluye el río Tajo, áreas esteparias de la Mancha Norte (ZEPA), antiguas minas y las yeseras del Tajo (Lugar de Interés Comunitario). Un entorno que mezcla naturaleza, geología y patrimonio cultural.
Fiestas patronales
Fiestas patronales (5-10 de septiembre): desfiles, procesiones, encierros, corridas, ofrenda floral y la tradicional “Retreta”. La Bajada (último domingo de septiembre): romería en honor a la Virgen del Castellar. Los Mayos (30 de abril): cantos populares. San Marcos (25 de abril): romería tradicional.