Villamuelas

El nombre de Villamuelas proviene del latín mola, que significa “cerro escarpado con cima pequeña y plana”. En el siglo XIII aparece citado como Villa de Molis, Villamolas y finalmente Villamuelas. El municipio cuenta con 43,4 km², se sitúa a 34 km de Ocaña y a 600 m de altitud. Su población actual es de 610 habitantes, número que aumenta en unas 50 personas en vacaciones. A día de hoy mantiene la tradición artesanal de la forja tradicional.

Su historia

El origen de Villamuelas está ligado a la alquería de Cerva Longa, que fue despoblándose en su beneficio. Su proximidad al río Algodor la convirtió en un paraje insalubre, lo que favoreció su abandono. En 1211, el arzobispo Jiménez de Rada adquirió tierras en la zona, consolidando la pertenencia de Villamuelas a la mitra toledana. Esta situación se mantuvo hasta 1583, cuando Felipe II vendió la villa a don Álvaro de Alcocer.

Arquitectura

La Iglesia parroquial es su principal monumento, de planta rectangular y nave única, con capilla mayor de forma rectangular cubierta por bóveda de cañón.

Arqueología

Se han realizado prospecciones arqueológicas que confirman la ocupación histórica del territorio, aunque no se conservan yacimientos destacados.

Entorno natural

El entorno natural ofrece atractivos como los baños termales (s. XIX), el embalse de Castro —pantano de Villamuelas, lugar de pesca y hábitat de aves—, además de la Mesa Toledana y el valle medio del río Tajo. También destaca una antigua mina de oro, hoy abandonada.

Fiestas patronales

Fiestas de la Magdalena (22 de julio): misa, procesión y ofrenda floral. Fiestas del Cristo del Gran Poder (último sábado de abril): celebraciones religiosas con misa, procesión y ofrenda floral.