Ontígola

El nombre de Ontígola proviene del latín fontícula o hontícula (“fuentecilla”), en referencia a los manantiales que brotan de los escarpes de la Mesa de Ocaña. El municipio ocupa 41,5 km², se encuentra a 12 km de Ocaña y a 602 m de altitud. Su población es de 4.752 habitantes, con un incremento de unas 400 personas en vacaciones. Ontígola conserva una tradición artesanal muy singular: la pintura de abanicos.

Su historia

Ontígola aparece mencionada en 1139 como parte del territorio de Oreja, y más tarde bajo la influencia de Ocaña y de la Orden de Santiago. En 1202 recibió fuero otorgado por el maestre Gonzalo Rodríguez. Sus dehesas quedaron vinculadas a la mesa maestral de la Orden. En su jurisdicción se encontraban también los terrenos que más tarde serían Aranjuez y Alpajés, por entonces anejo a su parroquia.

Arquitectura

Entre sus monumentos destaca el Castillo de Oreja (s. X, estilo musulmán), con su torre rectangular y muralla adaptada al risco, que más tarde pasó a la Orden de Santiago. La Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción es el principal templo parroquial del municipio.

Arqueología

En Ontígola se localizan restos de la ciudad romana de Aurelia, junto al castillo de Oreja, así como vestigios de la calzada romana (hoy desaparecida) y varias prospecciones arqueológicas que confirman su pasado milenario.

Entorno natural

El entorno natural incluye las tradicionales cuevas aún habitadas, además de la proximidad del río Tajo, que ha marcado la historia y el paisaje de la villa.

Fiestas patronales

Virgen del Rosario (último domingo de julio): fiestas patronales con procesiones, encierros de toros, juegos, fuegos artificiales y elección de reina y damas de honor. Virgen del Rosario (primer domingo de octubre): procesión y actos religiosos en honor a la patrona.