Entrevista a la nueva presidenta de la Asociación Comarcal Don Quijote, Mari Carmen Portillo Pedraza

Mari Carmen Portillo Pedraza es la nueva presidenta de la Asociación Comarcal Don Quijote y afronta con optimismo y muchísima ilusión su nuevo cargo. Es perfecta conocedora de la Comarca de la Mesa de Ocaña, de sus inquietudes y sus necesidades, ya que es alcaldesa de Dosbarrios y lleva dos años ejerciendo como vicepresidenta de la Asociación. Afirma que no hay nada comparable a la satisfacción de ayudar a los demás, como servidora pública que es y que se siente. Piensa que la política cuando se hace desde el corazón y con vocación, es una herramienta preciosa para mejorar la vida de las personas. 

Pregunta: ¿Cómo afronta su nuevo cargo como presidenta de la Asociación Comarcal Don Quijote?
Respuesta: Lo afronto con muchísima ilusión y con un profundo sentido de responsabilidad. Para mí, esta Asociación tiene un significado muy especial: en el año 2004 fui galardonada junto a mi socia, con el premio ‘Quijote del Año’, un reconocimiento que me marcó profundamente y que reforzó mi compromiso con nuestra comarca. Asumir ahora su presidencia es como cerrar un círculo y devolver con trabajo y dedicación todo lo que me aportó en aquel momento. Es un honor representar a nuestros pueblos y poder contribuir a construir un futuro mejor para nuestra comarca
 
P: ¿Cuál será su filosofía de trabajo y la que transmitirá al resto del equipo de la Asociación?
R: Mi filosofía es muy clara: trabajar con el corazón, con cercanía y siempre en equipo. Un equipo de personas con un mismo objetivo; hacer comarca, unir fuerzas y crear proyectos que mejoren la vida de nuestros vecinos.
 
P: ¿Qué objetivos tiene para la Asociación en los próximos años como presidenta?
R: Que la Asociación sea un referente de desarrollo rural y humano. Mis objetivos pasan por impulsar programas que favorezcan el empleo, el emprendimiento y la igualdad de oportunidades, sin olvidar a nuestros mayores y jóvenes ya que ellos son la memoria y el futuro de la comarca. Potenciar el turismo y dar a conocer todo lo bueno que tenemos: nuestro patrimonio, nuestras tradiciones y sobre todo, nuestra gente.
 
P: ¿Qué papel cree que juega la Asociación en la Comarca de Ocaña?
R: La Asociación es un puente que une a los municipios, que escucha sus necesidades y que busca soluciones conjuntas. Es la herramienta necesaria para que la comarca crezca de forma equilibrada y para que nadie se sienta solo en su lucha por mejorar su pueblo.  
 
P: ¿Cree que es imprescindible para la cohesión de los municipios?
R: Sin ninguna duda. La asociación fomenta la unión, porque juntos somos más fuertes. Cada pueblo tiene algo único que aportar y cuando compartimos, la comarca entera se enriquece.
 
P: ¿Qué papel cree que juegan Grupos de Desarrollo Rural como la Asociación Comarcal Don Quijote para frenar el despoblamiento de nuestra región?
R: Son un pilar fundamental. Estos grupos ofrecen alternativas reales para que la personas puedan quedarse en sus pueblos. Desde la formación y el emprendimiento, hasta la mejora de servicios e infraestructuras, podemos dar razones para que nuestros pueblos sigan llenos de vida.
 
P: ¿Cuáles cree que son las fortalezas, los puntos fuertes de la Comarca?
R: La mayor fortaleza es su gente. Gente trabajadora, generosa y con un gran sentido de comarca. Y por supuesto como no, uno de los puntos fuertes es su entorno natural, nuestra historia, cultura, tradiciones que son el alma de la comarca.
 
P: ¿Qué le diría a alguien de fuera para que venga a la Comarca de Ocaña, a vivir, a visitarla…?
R: Le diría que aquí encontrará un lugar donde la vida se vive con calma y tranquilidad. Tenemos paisajes únicos, una gastronomía que enamora, y, sobre todo, un corazón enorme en cada vecino que le hará sentir como en casa desde el primer momento.
 
DE CERCA…
¿Cómo se define?
Me defino como una persona cercana, que escucha, que se implica en lo que hace y que siempre intenta tender la mano. Me gusta estar al lado de la gente, compartir inquietudes y buscar soluciones desde el respeto y el diálogo
 
¿Qué es lo que más le gusta de usted?
Creo que mi mayor virtud es la perseverancia. Cuando algo me importa, pongo todo de mí para sacarlo adelante. Me gusta comprometerme de verdad con lo que hago, y hacerlo con ilusión.
 
¿Y lo que menos?
A veces me exijo demasiado, y eso hace que me cueste desconectar o delegar en otros. Pero con el tiempo he aprendido que confiar en los demás también es parte del crecimiento.
 
¿Qué hace en su tiempo libre?
Cuando tengo un rato libre, lo que más disfruto es estar con mi familia, pasear por las calles de mi pueblo, sentarme a charlar con mis vecinos, estar con amigos compartiendo experiencias. Esos pequeños momentos son los que verdaderamente me recargan de energía.
 
¿Por qué decidió dedicarse al servicio público?
Porque creo que la política, cuando se hace desde el corazón y con vocación, es una herramienta preciosa para mejorar la vida de las personas. Siempre he sentido esa llamada a servir y a trabajar por el bien común. Desde muy joven, me ha gustado implicarme en mejorar lo que me rodea. Cuando fui madre ejercí como presidenta de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos durante 9 años, una etapa que me permitió estar muy cerca de las familias, de la educación y de las pequeñas grandes cosas que me hicieron tomar nota de todo lo que se puede mejorar trabajando en equipo.
 
¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?
Lanzarme a retos que en su momento daban vértigo, como la de aceptar responsabilidades importantes a una edad temprana. Pero siempre lo he hecho con la certeza de que, si se hace con pasión y humildad, todo se aprende
 
¿En alguna ocasión ha pensado “Tierra, trágame”?
Claro que sí. Todos hemos vivido momentos incómodos, en los que te gustaría desaparecer. Pero con el tiempo, hasta esos instantes se convierten en anécdotas que te hacen sonreír.
 
¿Dónde hay que ir a buscarla cuando decide “perderse”?
Cuando necesito desconectar o reencontrarme, suelo refugiarme entre los míos: en una comida en familia, una charla sincera con una amiga, o en cualquier momento compartido con las personas que me conocen de verdad. Ellos son mi refugio y mi motor. Estar con ellos me ayuda a centrarme, a recordar lo que realmente importa y a recargar fuerzas.
 
¿Es de las que cuenta hasta 10 o no llega ni al 2?
Depende del día ….. jajaja. Pero normalmente soy de las que respira hondo y cuenta hasta 10 o más…. porque sé que muchas veces una pausa a tiempo evita errores.
 
¿Qué quería ser de mayor?
Siempre me atrajo la enseñanza, el poder ayudar a otros a descubrir su camino. Soñaba con ser alguien útil para los demás, aunque no sabía exactamente cómo se traduciría eso.
 
¿Playa o montaña?
Las dos. Tanto la playa como la montaña tienen algo especial, pero lo que realmente las hace únicas para mí es poder disfrutarlas en buena compañía. Una escapada con amigos o una tarde en familia, ya sea entre olas o entre pinos, se convierte en un recuerdo inolvidable. Lo importante no es tanto el lugar, sino con quién lo compartes.
 
¿Nocturna o diurna?
Diurna. Me gusta comenzar el día temprano, sentir que tengo por delante horas para organizarme y sacar lo mejor de cada jornada. La luz del día me llena de energía, me inspira y me conecta con el ritmo de la gente, del pueblo, en definitiva, de la vida cotidiana. Aunque debo decir que también disfruto de alguna noche especialmente en fiestas y rodeada de amigos.
 
¿Zapatilla o tacón?
Zapatilla. Me gusta sentirme cómoda, estar preparada para moverme, para pisar firme. Aunque, si la ocasión lo requiere, el tacón también se calza con dignidad, jajaja.
 
¿Libro o e-book?
Libro en papel. Me gusta el olor de las páginas, la sensación de pasar hoja a hoja… es casi un ritual que me conecta con lo que estoy leyendo.
 
¿Qué es lo que más admira de una persona?
Admiro profundamente la honestidad, la gente que es transparente, que actúa desde la verdad y que no necesita máscaras para relacionarse con los demás. Ser honesto no siempre es fácil, sobre todo cuando implica reconocer errores o defender lo correcto frente a lo cómodo. Pero ahí es donde veo la verdadera grandeza de una persona. También valoro muchísimo la generosidad, esa capacidad de dar sin esperar nada a cambio, y la entrega a los demás, especialmente en los pequeños gestos cotidianos, ésos que a menudo marcan la diferencia.
 
¿Y lo que más le gusta de los vecinos de su pueblo, Dosbarrios?
Lo que más me gusta de los vecinos de Dosbarrios es su enorme espíritu solidario. Son personas que no dudan en ofrecer su ayuda cuando alguien lo necesita, ya sea en los momentos más difíciles o en los más festivos. Siempre están dispuestos a colaborar en actividades, asociaciones, fiestas o cualquier causa común. Esa capacidad de unirse, de sumar esfuerzos sin buscar protagonismos, es lo que más me emociona. En Dosbarrios hay un sentido de pertenencia muy fuerte y un valor humano que se nota en los pequeños gestos diarios.
 
Cuénteme un recuerdo de su infancia.
Uno de los recuerdos más vivos y queridos de mi infancia son las fiestas del pueblo. Aún puedo cerrar los ojos y sentir el murmullo alegre de la plaza, el olor a churros y chocolate recién hecho, las luces de la verbena y las canciones que coreábamos una y otra vez. Recuerdo correr por la plaza de la mano de mis amigos, con la emoción dibujada en la cara y el corazón latiendo fuerte. Las noches eran eternas, mágicas, y parecía que el tiempo se detenía para regalarnos felicidad. Pero lo más bonito era compartirlo todo con mi familia. Eran momentos sencillos, pero llenos de sentido. Esa mezcla de inocencia, tradición y calor humano me ha acompañado siempre, y aún hoy, cuando llegan esos momentos festivos, una parte de mí vuelve a aquella niña feliz.