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Asociación Comarcal Don Quijote de la Mancha - [Ir a página de inicio]
Noticias

21/Abril/2017
La Asociación Comarcal Don Quijote celebrará el Día de la Comarca con un emotivo acto en Ciruelos y la entrega de las distinciones “Quijote del Año”

Los galardonados de esta edición, por su actitud, el desarrollo de su actividad y que aportan valores añadidos a la imagen de la comarca, son Licores Caro S.L., de Ciruelos; La Cochura, de Santa Cruz de la Zarza, y Fernando Guzmán Nuño, de La Guardia

La Asociación Comarcal Don Quijote celebrará este domingo, 23 de abril, el Día de la Comarca, que supone una tradición ya obligada por esta entidad y un compromiso que pretende poner en valor la unidad y el gran potencial de los municipios que componen la Comarca de Ocaña; no en vano asistirán a este encuentro los alcaldes de las localidades pertenecientes a la Asociación y distintas personalidades del ámbito político y empresarial de Castilla-La Mancha.

 Esta edición se celebrará en la localidad de Ciruelos a partir de las 11:00 horas y, tal y como afirma la presidenta de la Asociación, Gema Guerrero García, “pretendemos que sea un espacio para el encuentro, para la confraternización entre los municipios que conforman nuestra comarca, potenciando sus grandes valores y su seña de identidad”.

 El “plato fuerte” del acto de celebración del Día de la Comarca llegará con la entrega de las distinciones “Quijote del Año” de la comarca, que se entregan anualmente desde 2002 y tienen carácter simbólico, “con este galardón premiamos a aquellas personas o entidades de la Comarca que, con su actitud y el desarrollo de su actividad, aportan valores añadidos a la imagen de nuestro territorio, llevando el nombre de su municipio y su comarca con orgullo”. Los distinguidos de este año serán Licores Caro S.L., de Ciruelos; La Cochura, de Santa Cruz de la Zarza, y Fernando Guzmán Nuño, de La Guardia.

 Fernando Guzmán

 Fernando Guzmán es natural de La Guardia y trabaja como controlador aéreo en Madrid, sin embargo su gran pasión es la Historia, afición que le viene desde muy pequeño “un tío mío me transmitió esta gran afición; iba a su casa muy a menudo, me contaba historias, leía sus escritos…, y ahí comenzó mi inquietud. Más adelante, trabajando como controlador aéreo en Barcelona, como tenía mucho tiempo libre, comencé la carrera de Historia, que finalicé en Madrid. Ha ayudado mucho a esta gran pasión el haber tenido excelentes profesores que han sabido transmitirme el amor por la Historia”. Ha colaborado con la Real Academia de la Historia, con la revista Ars Magazine, con Anales Complutenses y con la Revista Digital de Castilla y León.

 Lleva más de 20 años colaborando con la Asociación de Mujeres de la Guardia “Teresa Panza”, con la Iglesia del municipio, con el Ayuntamiento…, y comparte dirección de la revista local “El Balcón de La Guardia”, siempre con el empeño de hacer llegar a los demás el gran valor histórico de su municipio y comarca; de hecho sugirió al Ayuntamiento hace cinco años la realización de recorridos turísticos y están siendo “todo un éxito”. “Para mí es una satisfacción que la gente disfrute con la Historia, conociendo lo que aquí ha ocurrido, los valores de nuestra comarca”, explica Fernando Guzmán, quien cuenta que “cuando me dijeron que me otorgaban el Quijote del Año lo agradecí enormemente, siempre se agradecen los reconocimientos y, además, te animan a seguir trabajando”.

 La Cochura

 La empresa La Cochura, de Santa Cruz de la Zarza, es obra de Tomás Verdugo, que fundó la empresa en 1986 aunque él, anteriormente, ya comercializaba legumbre a granel muchos años antes. Fue en el año 86 cuando se comenzó a empaquetar el garbanzo y las lentejas, afianzados por el excelente vínculo que la empresa tenía con los envasadores de toda España.

 La empresa finaliza el año 96 produciendo dos millones de kilos de garbanzos y lentejas, “el crecimiento fue leve, pero siempre con un trabajo a conciencia de futuro, valor y calidad”, explica Carmen Verdugo, administradora de la empresa, “a partir de ese año mi padre y otros dos socios crearon la sociedad Comercial Verdugo Luis Alonso y, además, surge la oportunidad de comprar una nuevas instalaciones en la localidad conquense de Tarancón, que tenía todo lo que necesitábamos en cuanto a infraestructuras y maquinaria”.

 Actualmente la empresa tiene en Tarancón su línea de envasado de legumbres y en la planta de Santa Cruz de la Zarza se prepara toda la materia prima, “hemos hecho una ampliación en almacenamiento y maquinaria”, explica Carmen Verdugo. Además la empresa recientemente ha firmado un contrato con la Asociación Don Quijote para la adquisición de una máquina seleccionadora de legumbres.

 “Desde el año 96 la empresa ha crecido considerablemente, tanto en infraestructuras como en producción y facturación”, afirma Carmen Verdugo, quien agradece enormemente la distinción de Quijote del Año, “ha sido muy gratificante, primero porque no lo esperábamos, y segundo porque creo que es un trabajo que debe ser reconocido como humano, por sus valores, por el gran trabajo de mi padre, que ha hecho una trayectoria lenta pero segura con la gente de la que se ha rodeado; para mí él es el espejo en el que mirarme”.

 Licores Caro

 Los inicios de Licores Caro datan de 1923, cuando Águeda Rodríguez y Orosio Gómez-Caro comienzan a fabricar licores y alcohol en la Villa de Yepes. Esta actividad será continuada en los años de posguerra por los cuatro hijos de este matrimonio, conocidos como “Los Orosios”. Tras la separación de los cuatro hijos, es uno de ellos, Román Gómez-Caro y sus hijos, quienes continúan con una más intensa actividad en este sector. Posteriormente, el hijo mayor de Román, Orosio, junto a su hermano José Luis, continúan con la empresa en los 70, 80 y 90. En 2001 Orosio y sus hijos refundan la empresa y amplían sus instalaciones en la localidad de Ciruelos; es entonces cuando se crea la nueva sociedad Licores Caro S.L., que en la actualidad está en manos de la cuarta generación familiar: Orosio Gómez-Caro y su mujer Delfina del Álamo.

 Inicialmente la empresa se dedicó a la elaboración de aguardientes y anises bajo diferentes marcas, aunque el más conocido era Tristán; con posterioridad elaboraron una línea de destilados, en la que destacaba la Ginebra “Caro”. En los 90 aparece “Limoncillo” como producto estrella, licor de limón basado en la antigua receta familiar. En estos últimos años su gran iniciativa les ha hecho diversificar a productos tan conocidos y prestigiados como Licor crema de mazapán, Licor crema Domus, Ginebra Premium 1085 y Licor de Corpus.

 “Para todos estos productos”, afirma Orosio Gómez Caro, “las señas de identidad y el valor que nos diferencia es ofrecer a los consumidores la máxima calidad en las materias primas que utilizamos para la elaboración, así como esta misma forma tradicional para elaborar nuestros productos”. Además, la empresa apuesta por la colaboración con otras compañías, con otras marcas, para elaborar distintas bebidas, “nuestra filosofía es la diversificación, adaptarnos a las fabricaciones pequeñas que nos demandan determinados clientes y ser ágiles”.

 “Este premio es un logro y una recompensa a toda una vida, a toda una trayectoria familiar; nosotros nos apoyamos en el nombre de nuestra comarca y la comarca se apoya en nosotros; es muy importante sentirse valorado y querido y que la gente te apoye, eso es espectacular”, afirma Orosio Gómez-Caro.

 La empresa ha logrado en el último año la Medalla de Plata en el Concurso Mundial de Bruselas para su Ginebra 1085 y también la plata en los premios de la Asociación de Marketing y Publicidad de España (AMPE) a la mejor campaña de publicidad en Internet.